martes, 30 de junio de 2015

La Guardia Civil detuvo ayer a tres personas de origen marroquí, dos hombres y una mujer, por su presunta vinculación con el asesinato del empresario de Fuentes Claras Luis Esteban Zorraquino, ocurrido en febrero de este año en su vivienda
La Guardia Civil detuvo ayer a tres personas de origen marroquí, dos hombres y una mujer, por su presunta vinculación con el asesinato del empresario de Fuentes Claras Luis Esteban Zorraquino, ocurrido en febrero de este año en su vivienda. Son las primeras detenciones que se producen por este crimen, que causó una gran conmoción en el municipio, aunque la operación sigue abierta y no se descarta que se detenga a alguien más.
Dos de los detenidos son un matrimonio. Ella, que había trabajado como limpiadora en la vivienda de la víctima, fue detenida en su residencia de Fuentes Claras, a escasos metros de la casa donde se produjo el crimen, mientras que a él se le detuvo en Albacete junto con el tercer presunto implicado.
Al parecer, los dos hombres tendrían algún tipo de vínculo y se encontraban en Albacete trabajando temporalmente, aunque su residencia la tienen en la localidad turolense donde ocurrió el suceso.
Fue en Albacete donde la policía judicial de la Guardia Civil de Teruel practicó el registro de otra vivienda en el marco de las diligencias que tiene abiertas desde febrero el Juzgado de Instrucción de Calamocha.
Los registros y detenciones tuvieron lugar entre la mañana y el mediodía de ayer, según informarron fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Teruel, donde se encuentran detenidos los presuntos implicados en el asesinato a la espera de su puesta a disposición judicial. En principio no parece probable que sean llevados ante el juez hoy, sino mañana o el viernes.
Los detenidos formaban parte del entorno de la víctima, ya que la mujer había trabajado realizando labores de limpieza en la casa del empresario Luis Esteban cuando este vivía con su madre.
Pocos meses antes del asesinato, la madre ingresó en una residencia de ancianos, debido a su avanzada edad, porque necesitaba atenciones especiales. Parece ser que, a partir de ese momento, la mujer detenida ayer dejó de trabajar en la vivienda de Esteban por motivos culturales y religiosos al ser musulmana. En estos casos no está bien visto que una mujer entre a trabajar en una casa donde solo vive un hombre.
Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) aclararon que por el momento se desconoce el grado de implicación de cada uno de los detenidos en los hechos. Tanto ella como otra mujer que limpiaba también en la casa, e igualmente marroquí, habían declarado ya en su día ante la Guardia Civil, sin ser imputadas, dentro de las averiguaciones practicadas por la policía judicial durante las semanas posteriores al crimen.
A escasos metros de la víctima
La mujer detenida ayer vive a escasos 30 metros de la vivienda del empresario asesinado, en la misma acera de la calle San Pedro donde está la casa en la que se produjo el crimen. Vecinos de la localidad señalaron que limpiaba la casa y la tienda del fallecido en los meses del verano, cuando la mujer que solía hacerlo durante el resto del año se ausentaba un tiempo para viajar a Marruecos.
Uno de los detenidos en Albacete es el marido de la mujer que, a su vez, fue detenida ayer en Fuentes Claras, en dos intervenciones policiales que fueron prácticamente simultáneas.
La pareja llegó hace más de una década al municipio turolense coincidiendo con el boom económico. Él al principio se dedicó a la construcción hasta que llegó la crisis y se quedó en el paro, haciendo desde entonces trabajos esporádicos y dedicándose a la chatarra. Fue entonces cuando la mujer empezó a trabajar en labores de limpieza en el mismo pueblo.
En los últimos años habrían atravesado por problemas económicos, según vecinos de la localidad, hasta el punto de que hubo que ayudarles porque tienen dos niños pequeños y no tenían recursos para darles de comer.
No se sabe oficialmente nada del otro detenido en Albacete, salvo que es también marroquí y que su residencia habitual es Fuentes Claras, aunque parece ser que tiene vínculos con el marido de la detenida en el pueblo.
Al parecer, en los últimos meses el marido había conseguido algún tipo de trabajo que le exigía movilidad por distintas provincias españolas, aunque su esposa seguía residiendo en el pueblo con los dos hijos de la pareja. Al ser detenida por la Guardia Civil, los niños se quedaron en casa de una vecina.

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